






A mediados del siglo XIV la villa pertenecía a diversos propietarios, entre ellos el abad de Valladolid y el abad del Monasterio de Matallana; no tenía entonces castillo o fortificación alguna. A principios del siglo XV, Alfonso Pérez de Vivero fue comprándolo a los distintos dueños durante un período de veinte años, hasta que en el año 1452 consiguió hacerse completamente con la villa, aprovechando para empezar la construcción del castillo.



0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada